INTRODUCCIÓN
La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una “guerra total” sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes.
Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero.
Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la “Gran Guerra” y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato
CAUSAS
1. Militarismo
Desde comienzos del siglo XX Europa vivía una auténtica carrera armamentística, siendo más pronunciada en Alemania y en Gran Bretaña, en este último país centrada particularmente en refuerzos de su Marina.
Además, tanto en Alemania como en el la Rusia de los zares los militares obtenían cada vez más poder y se inmiscuían en las políticas del día a día.
2. Imperialismo
Desde aproximadamente la segunda mitad del siglo XIX las grandes potencias europeas emplearon grandes cantidades de recursos y tiempo para lograr el control de regiones entereras en Africa y Asia con el fin de controlar sus materias primasEsto llevó a enfrentamientos continuos entre los grandes de Europa que tenían los ojos puestos en los mismos territorios.
3. Nacionalismo
Por parte de naciones y por parte de grupos étnicos que se consideraban a sí mismo como naciones pero que que formaban parte de imperios multiétnicos. Por ejemplo, italianos, eslavos o magiares dentro del imperio austro-húngaro.
4. Política de alianzas
En los años que precedieron al estallido de la Primera Guera Mundial varios países firmaron tratados de defensa mutua. Esto quería decir que si un país era atacado, su alíado debería apoyar su defensa entrando también en guerra.
En 1914 las alianzas más importantes eran las formadas por:
- La Triple Entente, formada por Rusia, Gran Bretaña-Irlanda y Francia, a la que se unirían Serbia y Bélgica.
- Reino Unido y Japón
- La Triple Alianza, formada por el imperio austro-húngaro, Alemania e Italia, auque este último país no declaró la guerra en 1914 en apoyo de sus aliandos. En 1915 renunciaría a esa alianza y entraría en guerra del lado aliado (Triple Entente). Austria-Hungría y Alemania son referidos como los Poderes Centrales en el contexto de la Primera Guerra Mundial.
5. El hecho que prendió la mecha al gran polvorín: el asesinato del archiduque Francisco Fernando
El archiduque heredero de la corona imperial austro-húngara y su esposa fueron asesinados el 28 de junio de 1914 en la ciudad bosnia de Sarajevo –en aquel momento parte del imperio- por el nacionalista Serbio Gavrilo Princip, miembro de la organización Mano Negra.
Desde Viena, la capital austro-húngara, se acusó a Serbia de estar detrás de Mano Negra, punto muy discutido que nunca se ha podido probar. A consecuencia de ello le presentó un ultimatum para que ajusticiara a los culpables pero que de hecho suponía una pérdida de la soberanía serbia, lo que de antemano se sabía que Belgrado no podría aceptar.
El siguiente paso fue que Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia. Y Rusia se la declaró a los austro-húngaros al salir en socorro de sus tradicionales aliados serbios, siendo ambas naciones de cultura eslava y ortodoxa.
Por su parte, Alemania, siguiendo la política de pactos y alianzas vigente en Europa declaró la guerra a Rusia. Por su parte, los alemanes atacaron Francia, aliada de los rusos y esto llevó a la entrada de Gran Bretaña en la guerra, en apoyo de los franceses pero también de los belgas, cuyo país había sido invadido por los alemanes camino de Francia. Bélgica y Gran Bretaña también tenían un tratado de defensa mutua.
La entrada en el conlicto de Gran Bretaña arrastró a la guerra a Australia, Canadá, India, Nueva Zelanda y Sudáfrica con lo que se universalizó.
Por último no sería hasta 1917 cuando por sus propias causas los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial, dirigidos por el presidente W. Wilson.
CONSECUENCIAS
Las onerosas compensaciones impuestas después de la Primera Guerra Mundial, junto con un período inflacionario general en Europa en la década de 1920 -- otro resultado directo de una guerra catastrófica en términos materiales -- provocó una espiral hiperinflacionaria del reichsmark alemán en 1923. Este período hiperinflacionario combinado con los efectos de la Gran Depresión (que comenzó en 1929) verdaderamente socavó la estabilidad de la economía alemana, liquidó los ahorros personales de la clase media y estimuló el desempleo masivo.
Semejante caos económico influyó de manera decisiva en el aumento del descontento social y desestabilizó a la frágil República de Weimar. Los esfuerzos de las potencias europeas occidentales por marginar a Alemania debilitaron y aislaron a sus líderes democráticos y acentuaron la necesidad de devolverle el prestigio a Alemania a través de la remilitarización y la expansión.
La agitación social y económica que siguió a la Primera Guerra Mundial desestabilizó fuertemente a la incipiente democracia y dio lugar al surgimiento de muchos partidos de extrema derecha en la Alemania de Weimar. En relación con las duras disposiciones del Tratado de Versalles, fue particularmente perjudicial la convicción cabal entre muchos integrantes de la población general de que Alemania había sido "apuñalada por la espalda" por los "criminales de noviembre": aquellos que habían contribuido a formar el nuevo gobierno de Weimar y a mediar por la paz que los alemanes querían tan desesperadamente, pero que había finalizado de un modo tan desastroso con el Tratado de Versalles.
Muchos alemanes olvidaron que habían aplaudido la caída del káiser, que inicialmente habían recibido con agrado la reforma democrática parlamentaria y que habían celebrado el armisticio. Recordaban solamente que la izquierda alemana -- socialistas, comunistas y judíos, en el imaginario común -- había entregado el honor alemán en favor de una paz ignominiosa cuando ningún ejército extranjero ni siquiera había tocado territorio alemán. Esta Dolchstosslegende(leyenda de la puñalada por la espalda) fue iniciada y propagada por jefes militares alemanes retirados de la época de la guerra quienes, totalmente conscientes de que en 1918 la guerra se había vuelto insostenible para Alemania, le habían aconsejado al Káiser que buscara la paz. Esto contribuyó a desacreditar más a los círculos socialistas y liberales alemanes que estaban más comprometidos con el mantenimiento del frágil experimento democrático alemán.
Los Vernunftsrepublikaner ("republicanos por razón"), personas como el historiador Friedrich Meinecke y el ganador del premio Nobel Thomas Mann, que al principio se habían resistido a la reforma democrática, ahora se sentían obligados a apoyar a la República de Weimar como el mal menor. En ese sentido, trataron de alejar a sus compatriotas de la polarización de la extrema derecha y la extrema izquierda. Las promesas de la derecha nacionalista alemana de revisar el Tratado de Versalles por la fuerza, si era necesario, ganaban cada vez más aceptación entre los círculos respetables. Mientras tanto, el fantasma de la inminente amenaza comunista, después de la Revolución Bolchevique en Rusia y la corta duración de las revoluciones o los golpes comunistas en Hungría (Béla Kun) y en la propia Alemania (por ejemplo, el levantamiento espartaquista), inclinó el sentimiento político alemán decididamente hacia las causas de la derecha.
Los agitadores de la izquierda política cumplieron duras sentencias en prisión por inspirar el descontento político. Por otro lado, los activistas de extrema derecha como Adolf Hitler, cuyo Partido Nazi había intentado deponer al gobierno de Bavaria y comenzar una "revolución nacional" en el Putsch de la cervecería de noviembre de 1923, solo cumplieron nueve meses de una sentencia de cinco años de prisión por traición, que era un delito capital. Mientras cumplía sentencia en prisión escribió su manifiesto político, Mein Kampf (Mi lucha).
Las dificultades impuestas por el descontento social y económico tras la Primera Guerra Mundial y sus onerosos términos de paz, así como el miedo irracional que sentían las clases medias alemanas a que los comunistas tomaran el poder, socavaron las soluciones democráticas pluralistas en la Alemania de Weimar. También aumentaron el anhelo público de una dirección más autoritaria, un tipo de liderazgo que los votantes alemanes finalmente por desgracia encontraron en Adolf Hitler y su Partido Nacionalsocialista. Por condiciones similares también se beneficiaron los gobiernos autoritarios y totalitarios de Europa Oriental, comenzando con los perdedores de la Primera Guerra Mundial, y a la larga se elevaron los niveles de tolerancia y consentimiento del antisemitismo y la discriminación de las minorías nacionales de toda la región.
Finalmente, la destrucción y las catastróficas pérdidas de vidas durante la Primera Guerra Mundial condujeron a lo que se podría describir mejor como desesperanza cultural en muchos países que habían combatido en la guerra. La desilusión respecto a la política nacional e internacional y un sentimiento de desconfianza respecto a los líderes políticos y los funcionarios de gobierno impregnaron la conciencia de un público que había sido testigo de los estragos de un devastador conflicto de cuatro años. La mayor parte de los países europeos prácticamente había perdido una generación de hombres jóvenes. Mientras algunos escritores como el alemán Ernst Jünger glorificaban la violencia de la guerra y el contexto nacional del conflicto en su obra de 1920, Tormenta de acero (Stahlgewittern), fue el relato vívido y realista de la guerra de trincheras descrita en la obra maestra de 1929 de Erich Maria Remarque, Sin novedad en el frente occidental (Im Westen nichts Neues) la que captó la experiencia de las tropas en el frente y expresó la alienación de la "generación perdida" que volvió de la guerra y descubrió que no se podía adaptar a los tiempos de paz y que resultaba trágicamente malinterpretada por una población del frente nacional que no había vivido personalmente los horrores de la guerra.
MAPA CONCEPTUAL
MAPA GEOGRAFICO
VIDEO : PRIMERA GUERRA MUNDIAL


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